Entender mejor la televisión

Resumen sobre la televisión accesible

Por la redacción de Faller | | 5 min. de lectura
Primer plano de una tecla negra con el símbolo de la nota musical

La televisión accesible se refiere a servicios adicionales que permiten disfrutar de un programa incluso cuando la visión o la audición están limitadas. Entre ellos se incluyen los subtítulos, la audiodescripción, la lengua de signos y las versiones adaptadas en cuanto al lenguaje o al sonido. Todos ellos se emiten en paralelo a la programación habitual y se pueden activar cuando sea necesario.

Las opciones disponibles dependen de la cadena, del programa concreto y del modo de recepción. A ello hay que añadir las funciones del propio televisor, como, por ejemplo, la guía de voz por los menús. Por lo tanto, quien desee disfrutar de una televisión sin barreras debe tener en cuenta dos aspectos: la programación y el aparato.

Los elementos fundamentales de las ofertas sin barreras

La televisión accesible abarca diversas ofertas dirigidas a distintos colectivos. Algunas añaden sonido a la imagen; otras, texto al sonido. Otras, por su parte, modifican el propio lenguaje, ya sea en cuanto al sonido o al contenido.

Subtítulos para diálogos y efectos de sonido

Los subtítulos muestran el texto de lo que se dice. En las versiones para personas sordas y con discapacidad auditiva se añaden indicaciones sobre los sonidos y la música; a menudo, además, se distingue a los interlocutores mediante colores diferentes. Llegan a la televisión a través del teletexto, de un flujo de datos independiente en la señal de emisión o mediante HbbTV. Hace tiempo que su uso ya no se limita únicamente a las personas con discapacidad auditiva. También resultan útiles para el aprendizaje de idiomas y en entornos ruidosos.

Audiodescripción de la imagen

Lo que ocurre en la imagen se complementa aquí con una pista de audio adicional. En las pausas del diálogo, una voz describe brevemente a los personajes, los lugares, los gestos y las acciones. De este modo, las personas con discapacidad visual o con visión reducida pueden seguir la trama. A este formato también se le denomina «película auditiva». En los menús de algunos dispositivos también aparece como «audiodescripción» o «audio para personas con discapacidad visual».

Lenguaje de signos en la ventana emergente

En este servicio, un intérprete traduce el programa al lenguaje de signos alemán, que se muestra en una ventana superpuesta. Además de los signos con las manos y los dedos, también se incluyen las expresiones faciales y los gestos. Se utiliza sobre todo en informativos, programas políticos y grandes eventos en directo. En cambio, apenas se utiliza en películas o series.

Un lenguaje claro como pista de audio con énfasis en el habla

Esta oferta también se emite como una pista de audio independiente, pero solo interviene en la mezcla. En esta pista, la música y los efectos de fondo se atenúan, lo que hace que las voces destaquen. El texto en sí no sufre ningún cambio. La pista la proporcionan ARD y ZDF, aunque no para todos los programas.

Lenguaje sencillo y fácil de entender

Estas dos opciones no se centran en el sonido, sino en el texto. Las frases cortas, las palabras conocidas y la ausencia de términos técnicos hacen que el contenido resulte accesible cuando leer o comprender resulta difícil. El lenguaje sencillo sigue unas reglas fijas, mientras que el lenguaje fácil tiene un enfoque algo más libre. Estas versiones se encuentran sobre todo en las noticias. Se ofrecen como programas independientes, como textos en Internet y, en algunos casos, en teletexto.

Oferta Con qué se complementa Pensado sobre todo para
Subtítulos Texto que acompaña a lo que se dice, además de indicaciones sobre los efectos de sonido y la música personas sordas y con discapacidad auditiva, además de muchas otras
Audiodescripción segunda pista de audio, que describe la imagen durante las pausas en los diálogos personas ciegas y con discapacidad visual
Lenguaje de signos ventana emergente con una persona que interpreta personas sordas que utilizan la lengua de signos
Lenguaje claro segunda pista de sonido con música más baja y ruido de fondo Personas a las que les cuesta entender los diálogos
Lenguaje sencillo y fácil de entender versión simplificada del contenido desde el punto de vista lingüístico Personas con dificultades de aprendizaje y barreras lingüísticas

Los subtítulos y la audiodescripción son los más habituales. Por el contrario, la lengua de signos y las versiones simplificadas se utilizan sobre todo en los informativos y en los eventos en directo.

Accesibilidad en el televisor

Los obstáculos para acceder mejor al programa suelen estar ya en el propio camino hacia él. Quien no pueda leer los menús tampoco podrá acceder a la audiodescripción, aunque la cadena la emita. Los dispositivos modernos cuentan ya con un menú específico para ello, normalmente bajo el epígrafe «accesibilidad».

Guía de navegación por los menús

Una guía de voz lee en voz alta lo que está resaltado en la pantalla en cada momento. Por lo tanto, resulta útil incluso antes de ver un programa de televisión. Esto incluye las opciones del menú, los nombres de las cadenas y, en muchos casos, también la guía de programación. Dependiendo del dispositivo, esta función se denomina «salida de voz» o «programa de lectura de pantalla». A menudo se confunde con la audiodescripción, ya que en ambos casos se oye una voz adicional. Sin embargo, la guía de voz describe la interfaz de usuario, mientras que la audiodescripción describe la película.

Visualización y control remoto

Para personas con problemas de visión, en muchos dispositivos también se pueden ajustar los colores y el contraste. Son habituales un modo de alto contraste, la visualización en escala de grises y la ampliación de los textos de los menús. En el mando a distancia, resultan útiles los botones grandes con una separación perceptible. A menudo se encuentran puntos en relieve en la tecla del cinco y en la tecla de selección de canales. El control por voz agiliza aún más el manejo. De este modo, se pueden solicitar directamente los canales.

Buscar programas accesibles

Estar disponible y ser encontrado son dos cosas diferentes. Una audiodescripción sirve de poco si nadie sabe que existe para ese programa. Por eso, en la programación y en las mediatecas hay indicaciones y filtros.

Etiquetado en el programa

En las guías de programación aparecen pequeñas siglas junto al título de los programas, normalmente «UT» para subtítulos, «AD» para audiodescripción y «DGS» para lengua de signos alemana. Estas mismas siglas aparecen en la guía de programación de la televisión; algunas cadenas añaden además pequeños símbolos gráficos. Sin embargo, no hay que fiarse del todo de ellas, ya que los cambios en la programación no siempre se reflejan en estas indicaciones.

Filtros en las mediatecas

Las mediatecas de las cadenas públicas agrupan sus contenidos accesibles en secciones específicas. Allí se pueden aplicar filtros específicos para buscar subtítulos, audiodescripción y lengua de signos. A la hora de reproducir el contenido, se selecciona la versión deseada a través de un menú del reproductor.

  • Filtra por la versión que desees en la sección de acceso sin barreras de la mediateca.
  • Comprueba en el reproductor qué pistas de audio y subtítulos hay disponibles.
  • En el caso de las series, hay que comprobar cada episodio por separado, ya que no siempre se dispone de las versiones completas.
  • Presta atención al plazo de disponibilidad, ya que muchas publicaciones solo están disponibles durante un tiempo limitado.

Disponibilidad por proveedor y vía de recepción

La disponibilidad y la oferta de televisión accesible varían considerablemente. Existe una diferencia notable entre los operadores públicos y los privados. En el caso del streaming, la situación vuelve a ser diferente: aquí influyen las normas propias de cada proveedor, así como la forma de recepción.

Cadenas de televisión y servicios de streaming

La oferta es más amplia en las cadenas públicas. En ellas, todas las emisiones en primicia cuentan ya con subtítulos. La audiodescripción y la lengua de signos también están disponibles de forma habitual, sobre todo en la franja de máxima audiencia y en los informativos. En cambio, la oferta de las cadenas privadas es más limitada, lo que se nota especialmente en el caso de la audiodescripción. Es bueno saberlo: desde 2022, las cadenas privadas de ámbito nacional están obligadas a informar periódicamente sobre su situación al respecto.

Los servicios de streaming suelen ofrecer subtítulos de forma sistemática, pero en cuanto a las versiones de audio, la situación es desigual. A menudo, solo al iniciar la reproducción se sabe si una aplicación es compatible con la audiodescripción. A esto se suma la cuestión de la facilidad de uso de la aplicación, ya que la función de lectura en voz alta del televisor no siempre es compatible con ella.

Recepción sin conexión a Internet

Parte de la oferta se transmite a través de la señal de emisión y, por lo tanto, no necesita conexión a Internet. Los subtítulos se transmiten a través del teletexto o como un flujo de datos independiente, mientras que la audiodescripción y el lenguaje sencillo se ofrecen como pistas de audio adicionales. Un dispositivo antiguo puede suponer un obstáculo si no es compatible con los flujos de datos de subtítulos más recientes. Esto es así tanto para la televisión por antena como por cable y por satélite. En cambio, las mediatecas y todo lo que se transmite a través de HbbTV sí dependen de Internet.

Preguntas más frecuentes

Se refiere a servicios adicionales que permiten acceder a un programa incluso en caso de discapacidad visual o auditiva. Entre ellos se incluyen los subtítulos, la pista de audio descriptiva, la lengua de signos y las versiones adaptadas lingüística o acústicamente. El término abarca, además, el manejo del televisor, por ejemplo, mediante una guía por voz. Ambos aspectos juntos determinan si un programa es realmente accesible.

Se desarrollaron para estos grupos, pero los utilizan muchas más personas. En muchos hogares se activan los subtítulos porque ayudan a aprender idiomas o permiten seguir la emisión en entornos ruidosos. Las versiones simplificadas también son útiles para quienes están empezando a aprender alemán. Además, la guía de voz del dispositivo facilita su manejo cuando la letra del menú es muy pequeña.

Las emisiones en sí mismas no tienen ningún coste, ya que forman parte de la programación correspondiente y están incluidas en la cuota de radiodifusión o en la suscripción. Solo pueden surgir gastos relacionados con el aparato, por ejemplo, si un televisor antiguo no dispone de las funciones necesarias. También puede ser necesario un dispositivo adicional para la recepción. Esto no afecta a la oferta de las cadenas.

En primer lugar, la entidad responsable es la propia cadena, que suele indicar en su página web un punto de contacto para este tema. Además, existe un punto de contacto central para contenidos accesibles, que recoge las consultas sobre emisoras públicas y privadas. Es recomendable indicar el programa, la fecha, la hora y la forma de recepción. De este modo, se puede clasificar el caso más rápidamente.

Se generan en tiempo real y no con antelación. Una persona repite lo que se dice o lo escribe a medida que se habla, y a partir de ahí se generan los subtítulos. Este proceso lleva unos segundos, que son inevitables. Por la misma razón, los subtítulos en directo suelen contener más errores que las versiones pregrabadas.